Carta de Germana Jacinta a Tomás (El migrante)

10 de junio de 1834

Querido Tomás:

          Sé que partirás mañana en la madrugada y me gustaría que me leyeras en alta mar.

           Hoy por la noche, Don Andrés, tu padre, vino por algún motivo a mi casa y, al despedirse, yo aproveché para entregarle esta misiva y él, muy generoso, me prometió hacerme la encomienda de hacértela llegar junto con el pequeño morral con higos que recién  te corté de nuestra higuera.

          ¡El aroma de los higos! Tu me lo hiciste notar y jamás olvidaré el día que me dijiste que yo te impregnaba ese olor, que lo olías de mi cuerpo y yo me pregunté si eso de impregnar a otra persona el olor de uno mismo es convertirla en cosa propia. Este ha sido, desde que te conocí, mi deseo más grande. Tener no sólo tu promesa de que volverás conmigo, sino tener dentro de ti algo mío, muy mío,  sembrado ahí como una semilla. Y al estar tu impregnado de mí, también yo lo estaré de ti, y entonces todo parecerá tan sencillo en nuestras vidas porque nuestro amor será una flor compartida.

       ¡Desde que nos conocimos nos hemos impregnando uno de otro! ¡Cuántas ilusiones han brotado en mí desde que empecé a quererte! Dios sabrá darme de ti lo que quiero, pues todo cuanto he vivido hasta ahora no es más que el comienzo, un preámbulo de lo que espero darte y recibir de ti.

         ¡Te esperaré, Tomás! Aspiro mucho de nuestro amor,  tú lo sabes.

       He querido escribirte estas líneas, en los cuales te mando mi alma. Sufriré tu ausencia pero tu promesa de que eres mío me mantendrá en pie.

        No te digo Adiós, Tomás, sino ¡Hasta pronto! Bastante lo he dicho ya, aunque continuaría escribiéndote no sé cuántos pliegos más. Sabes bien lo que te quiero, lo que pienso en ti a toda hora del día y lo que significas para mí. Pero esto no es suficiente y no era eso lo que me proponía decirte, sino que pienses en mí. Si el peso de esta melancolía continua que llevo conmigo no te inspira miedo, si crees que una mujer como yo puede hacerte feliz…¡Regresa  a Vizcaya! ¡Regresa en cuanto puedas!

Germana Jacinta Doucent

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