4. ¿Quiénes son los Cueva?

Las quince primeras ramas del árbol genealógico El primer Cueva en México ( y probablemente el primero en América) fue Tomás Cueva y Orbe ( 1818-1891) Evadiendo un reclutamiento que forzaba a los jóvenes a pelear por una causa que no tenía sentido para él, zarpó del puerto de Bilbao en 1834 con la creencia de que, cuando la guerra llegase a su fin, regresaría con sus padres y seres queridos, pero la guerra se prolongó indefinidamente, nunca regresó a España y se convirtió en un extranjero en estas tierras. Como un Ulises a la deriva, emprendió una odisea de penurias y desafíos por ciudades tan distintas como La Habana, Nueva Orleans, Tampico, México, Monterrey para, finalmente, establecerse en San Nicolás Hidalgo, Nuevo León. Exploró… Leer más »4. ¿Quiénes son los Cueva?

3. ¿Quiénes son los Cueva?

Las raíces de un árbol con quince ramas  ¿Cueva? «Sí, su apellido es Cueva, sin s , o sea, en singular» ¿Conoce usted a alguien con tal apellido? No hay muchos, pero los hay. ¿Tienen los Cueva alguna característica que los hace  diferentes a los demás? Hay gente que afirma que si usted se ha topado con un Cueva, cualquiera que haya sido su suerte al tratarlo, se topará con una persona fuera de lo común; ahora bien, si se ha topado con dos, se asombrará de su parecido. Alguien resentido dijo una vez: « A un Cueva se le tiene en alta estima o se le odia, no hay grados intermedios». Los Cueva se cuecen aparte, pertenecen a una estirpe difícil de ignorar cuyas … Leer más »3. ¿Quiénes son los Cueva?

2. ¿Quiénes son los Cueva?

¿Tiene algún sentido conocer a los ascendientes? Algunas personas consideran que las biografías de sus padres y de sus abuelos son un pasado que nada tiene que ver con el presente de sus vidas. Los ascendientes quedaron en el pasado y lo que importa es el presente; algo así como suponer que  la infancia de una persona nada tiene que ver con su vida adulta ni ésta con su vejez; el día de ayer quedó en el pasado, lo que importa es el ahora y mañana será otro día. ¿Qué pasa con las personas que piensan de ese modo? No pasa nada. Unas personas viven con memoria, otras simplemente viven. Hay personas, en cambio, que se preguntan si existe una relación entre el ayer, el… Leer más »2. ¿Quiénes son los Cueva?

1. ¿Quiénes son los Cueva?

“El pasado no ha muerto, ni siquiera ha pasado.” William Faulkner Sepan cuantos… Sepan cuantos lean estas líneas que los hombres y mujeres de apellido Cueva, sea por parte materna o paterna, cargan tal apelativo a causa de un español que cruzó el Atlántico y anduvo errante por el noreste de México durante el siglo XIX. Nos referimos a Tomás Cueva y Orbe, nacido el 7 de marzo de 1818 en Santurce, Provincia de Vizcaya; quien emigró de España cuando tenía dieciséis años y recorrió ciudades tan distintas como La Habana, Nueva Orleans, Tampico y Monterrey, antes de radicarse en Hidalgo, Nuevo León, donde murió el 9 de febrero de 1891.

¿Quiénes son los Cueva?

Próximamente : Árbol genealógico de los Cueva. ¡ Todos los nombres! Claro, podemos corregir omisiones, cuestión de enviarnos un mensaje.

IV (Las balas no matan)

JOVITA            Cuando desperté el miércoles 29 de enero creía que iba a ser un día como cualquier otro. Me levanté y vi a través de la ventana unas nubes que cubrían el horizonte; recordé que la noche anterior había llovido mucho.            Tan pronto me despabilé, puse sobre la cama la ropa que me pondría para salir a la Notaría. Aquel día tenía un especial significado para mí porque hacía veinte años que Isael me había pedido que fuese su novia. Claro que él no se acordaba, siempre tan descuidado con las fechas, apenas se acordaba de mi cumpleaños y de los cumpleaños de los hijos, que si yo no se lo decía, pasarían desapercibidos por su vida. Así que le había insinuado, el… Leer más »IV (Las balas no matan)

III (Las balas no matan)

ISAEL              Tenía tanto sueño que no me despertó el ruido del motociclista cuando arrojó el periódico a la cochera. Era un poco tarde pero Jovita no había llenado de dormir; ella estaba soñando plácidamente, parecía como ausente. Sentí deseos de decirle que ella  era muy importante para mí, que si bien nunca se lo había dicho era porque el trabajo me dominaba y también porque soy un idiota. Entonces solo lo pensé: «— Te quiero mucho; eres muy importante para mí.»                Había pasado media hora, se estaba haciendo tarde y entonces la desperté:            — Mi amor… Hay que hacer los licuados del desayuno.                Jovita no abría los ojos y la dejé dormir todo lo que quisiera. Salí de la habitación sin… Leer más »III (Las balas no matan)

II (Las balas no matan)

LAS ÚLTIMAS HORAS            Era enero y debía de hacer frío, pero las temperaturas no siempre correspondían al invierno en la ciudad. Una ciudad donde unos días llovía y hacía frío, luego hacía calor y en pocas horas regresaba el frío, pero ahora la temperatura estaba agradable porque había llovido mucho durante la noche.            —Si el paraíso existe,- le dijo a la mujer- debe de tener una temperatura como ésta.          Transitaban por una avenida paralela al río. La ciudad estaba cruzaba por el gran río, un río que permanecía seco durante años y aún décadas y, ese mismo río, de repente, con la llegada de algún huracán, fluía caudaloso de este a oeste separando a la ciudad en norte… Leer más »II (Las balas no matan)

I (Las balas no matan)

EL ÚLTIMO DÍA Cuando Isael Cervantes despertó el miércoles 29 de enero estaba muy lejos de imaginar que ese día sería asesinado. Había pasado una mala noche y a las cinco y media de la mañana lo despertó el golpe del diario arrojado a la cochera.              El repartidor solía detener su motocicleta ante su casa y  lanzaba el periódico entre el automóvil de la esposa y su camioneta los siete días de la semana. El periódico, doblado en cuatro partes y atado a una liga, había chocado en el piso y a partir de ese momento ya no pudo recobrar el sueño. Estaba en la cama y repasó los asuntos pendientes. El día anterior le habían llamado para confirmar la cita en la Notaría:… Leer más »I (Las balas no matan)

Las balas no matan

ADVERTENCIA Esta historia está basada en hechos reales: A principios del año 2020 un hombre y una mujer fueron secuestrados para obligarlos a realizar transferencias de fondos bancarios. Tres meses después, se encontraron dos restos humanos a 88 kilómetros del área metropolitana, cada uno presentaba una herida de bala en la cabeza y, de acuerdo a las pruebas periciales, ambos correspondían a la pareja desaparecida. A petición de los familiares, hemos cambiado los nombres y, por respeto a los difuntos, se cuentan los hechos con la mayor precisión posible.